Las que me seguís de hace tiempo y/o me conocéis, sabréis que mis dos bajas por maternidad han sido muy diferentes.
Con mi primer hijo, hace 7 años, era asalariada y por tanto pude “disfrutar” de 16 semanas. Y lo pongo entre comillas porque me parece que poco se puede disfrutar en este tiempo. Y es que ¿sabías que somos uno de los países con el permiso de baja por maternidad más corto de Europa?

Aun siendo un tiempo muy escaso, no llegué a valorar todas esas semanas hasta que nació mi segundo hijo. En aquel entonces (octubre de 2015) ya me había hecho autónoma y me topé con la realidad del momento, que mientras estaba de baja tenía que seguir pagando la cuota de autónomos (unos 300€), sin posibilidad de facturar y recibiendo una base de cotización mínima. Con lo que no pude permitirme estar más de 6 semanas inactiva (el tiempo mínimo obligatorio).

Por fortuna para nosotras con el tiempo se han ido implementando nuevas leyes y mejoras en nuestros permisos y en el de los padres (ahora pueden disfrutar de 8 semanas, en vez de los 14 días que tenían antes).

También tengo que recordaros que las mujeres que se encuentran de baja por maternidad están exentas de abonar el IRPF. Entre el 2014 y el 2017, el INSS cometió el error de cobrar el impuesto en este caso concreto, por lo que todas las madres que disfrutaron de la baja maternal en ese periodo tienen derecho a recibir de vuelta el importe correspondiente. Por suerte para mí, también cobré el de 2013 que reclamé judicialmente.

¿Qué tiempo es el adecuado para poder atender a tu bebé?

Obviamente esta pregunta tendrá muchas respuestas en función de la casuística de cada persona. En mi opinión os diré que considero que un año sería lo ideal. ¿Por qué un año? Primero porque la OMS recomienda la lactancia exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y por tanto, en ningún caso debería incorporarse la madre al trabajo antes (a menos que sea por expreso deseo o necesidad de la interesada). Si a eso le sumamos que se recomiendan otros tantos meses para poder introducir el resto de la alimentación complementaria de forma segura, nos plantamos en el año.

Por otro lado, a partir de los 12 meses muchos bebés ya pueden caminar (¡menos en el caso de mis hijos que tardaron 16 y 18 meses!) y por tanto considero que los bebés tienen una edad más favorable para poder quedarse a cargo de otras personas, ya sea con abuelos, familiares o incluso en guarderías o escuelas infantiles.

Por supuesto, es mi opinión y no tiene por qué sentar cátedra. ¿Cuál es el tiempo que creéis vosotras que deberíamos tener?

Seguro de asistencia sanitaria, ¿sí o no?

En lo que sí coincido es que si vas a tener un hijo, es hora de cuidarte más que nunca.

En ambos embarazos he contado con un seguro médico privado donde he tenido una amplia selección de centros hospitalarios de libre elección y sin listas de espera. Esto ha facilitado en todo momento no solo supervisar cómodamente todo el proceso de mis embarazos con mi ginecólogo de confianza, sino poder seguir la evolución de mis hijos con el pediatra que yo misma elegí para ellos, aunque no estuviera en el cuadro médico de la mutua.

Hay muchos tipos de seguros en el mercado y cada uno es adaptable a todo tipo de bolsillos gracias al copago elegido. Puedes incluso recibir el reembolso de los gastos farmacéuticos de medicamentos genéricos expedidos con receta y beneficiarte del acceso a las técnicas médicas más avanzadas del momento.

¿Tenéis seguro de asistencia sanitaria?

 

*Post en colaboración
Fotografía Gemma Sivill