Hoy en día elegir colchón se ha convertido en una tarea complicada. Que si muelles, que si espuma, que si visco, que si látex… Así que tras buscar cuál sería la mejor opción para la litera de los niños, encontré los de Emma colchones.

En primer lugar, desde Muebles Noel nos dijeron que lo ideal sería que no sobrepasara los 20 cm de ancho ya que al tratarse de una litera de niño pequeño se perdería espacio. Y tras mucho buscar, las opciones que encontraba no me convencieron en relación calidad-precio. Así que opté por arriesgarme y pensar en un colchón que ya me sirviera para el futuro, para cuando decidiese volver a separar a los hermanos y ponerles en cama individual.

Lo que más me llamó la atención de Emma colchones fue el hecho de que te permiten probarlo sin compromiso. Es decir, lo compras, te llega a casa, lo pruebas durante 100 noches, y si no te convence, puedes devolverlo de forma gratuita. Esto es algo muy importante ya que cuando vas a una tienda y pruebas un colchón, no estás siendo del todo objetivo… No es lo mismo hacer la prueba durante 1 minuto que durante más de 3 meses en tu propia casa.

 

Si Holanda, Francia, Italia y Bélgica dicen que el mejor colchón es el de Emma colchones será por algo y por si dudas en sus propiedades de estabilidad y durabilidad, te ofrecen una garantía de materiales de 10 años. Vamos, toda la vida de un colchón.

El colchón está compuesto por varias capas que aseguran la firmeza óptima para nuestro descanso y sí, es bastante más alto de la altura recomendada por el fabricante de la litera (25cm). La base gris, además de darle un toque actual y moderno, está hecha de un material transpirable y antideslizante para mantener el colchón siempre en su lugar. En mi caso, esto es básico porque nuestra litera no tiene somier y va directamente a la madera de la estructura, así que sería un inconveniente que el colchón se fuera moviendo con el niño.

 

Justo encima de la base, encontramos una capa de espuma fría que proporciona una base firme y necesaria para espalda, hombros y cuello. La capa intermedia es de espuma viscoelástica con memoria y distribuye la presión y la adapta a la forma del cuerpo mientras duermes, no importa la posición que elijas para dormir. Otra segunda capa de espuma Airgocell® proporciona la elasticidad localizada que permite que se comprima una zona sin afectar al resto del colchón. Porque no hay peor sensación que la de hundirse en un colchón. Tengo muy claro que un colchón no debería ser ni muy blando ni muy duro, y los colchones Emma tienen materiales autorreguladores que se adaptan a todos los cuerpos y lo que es aún más interesante, su material de alta permeabilidad evita que sudes por la noche.

 

Y para rematar, este colchón incluye una cubierta extraíble y lavable. Yo siempre protejo los colchones con un protector de colchones, pero la idea de poder lavar también esta funda con el paso del tiempo me parece muy bien pensada.
El que nosotros hemos escogido es de 90x190cm pero tienen de varios tamaños disponibles, desde 80cm hasta 2m. Y en un par de días te llega a casa.

Os muestro el vídeo de lo fácil y rápido que fue montarlo para empezar a disfrutarlo 🙂

 

 

*Post en colaboración