Hoy mi post no habla de maternidad como tal, aunque como madre también me veo obligada a tomar decisiones que afectan a la presencia de mi hijo y a la mía propia en internet.
Ayer me enfadé mucho por las redes al descubrir, por segunda vez, que alguien estaba plagiando mis contenidos. Todo contenido tiene un autor, y sus derechos hay que respetarlos. Esto fue lo que hice al respecto:

Cómo detectar que están copiándote o duplicando tus contenidos

En mi caso me avisó una seguidora del blog, que de aquí aprovecho para agradecerle enormemente. Ella lo detectó a través de sus alertas de Google pero hay herramientas para detectar la duplicidad de contenidos. En este enlace os dejo un listado de programas que os pueden ayudar. Otra opción más sencilla es copiar una frase del texto, pegarla en Google entre comillas y así se hará una búsqueda literal, aunque puede resultar más lento.

Una vez descubres el plagio, ¿qué hacer?

DENUNCIARLO. Lo primero que hice yo fue escribir un correo al autor de la página que estaba usando mi contenido pidiéndole que eliminara los contenidos plagiados. En algunos casos no hay manera de localizar a nadie, y en ese caso intento averiguar qué alojamiento web/hosting está haciendo servir. A través de Whois, por ejemplo, puedes obtener datos y luego puedes contactarles para informarles del mal uso que está haciendo uno de sus clientes. También es cierto que en la mayoría de los casos suelen ser webs automatizadas que usan robots y que no hay mucha información sobre las personas que hay detrás.

Seguidamente me fui a las redes sociales adheridas a la página (Twitter y Facebook) y les lancé mensajes advirtiendo e informando del plagio. Y también aproveché para denunciar como contenido fraudulento en estas dos redes sociales (si buscais podéis incluso dencunciar por cada post publicado o por la página entera en el caso de FB).

Y finalmente, lo denuncié al Sr. Google a través de este informe que rellené. De esta manera y si demuestras que están duplicando contenido, les penalizan y no les muestran en las búsquedas. Con lo que se vuelven “invisibles” .

Todas estas molestias te hacen perder un tiempo que mucha gente no puede o no quiere perder. Y en la mayoría de casos ni siquiera obtienes respuesta de nadie. Y de eso se aprovechan muchos, de la inactividad del usuario ante este tipo de acciones. Por eso desde aquí os animo a denunciar a todo el que haga un uso inadecuado de vuestro contenido, sea del formato que sea.

Anoche, al finalizar la jornada, recibí un correo de contestación de la web que se hacía pasar por mí y que se había tomado la libertad de suplantar mi identidad disculpándose por las molestias y eliminando las 8 entradas que me habían robado vilmente.

Cómo proteger tus contenidos

Pues yo hasta ahora he sido bastante ingenua, fruto también de la inexperiencia y el desconocimiento. Pero de entrada, no está de más colocar en nuestros contenidos una licencia de Creative Commons e incluso marcas de aguas en todas nuestras fotos, especialmente en aquellas que son más personales. Hay programas y plugins que pueden hacerlo por ti de forma automatizada.
Importante: los derechos de autor están garantizados desde el momento mismo de su creación y se consideran protegidos desde que existe, haya o no haya aviso de CC.

Mi opinión sobre publicar contenidos de carácter personal en internet

StopPlagioEn definitiva, estamos muy equivocados cuando pensamos que lo que encontramos en internet es de todos. Debemos entender que está al alcance de todo el mundo pero eso no da derecho a apropiarse de nada. Por Facebook una seguidora me advertía de proteger la intimidad de nuestros hijos publicando fotos suyas porque según ella lo que queda en internet “se pierde el control sobre ello” y aquí está el quid de la cuestión. Que si todos pensamos así, entonces no hemos entendido nada. Yo le ponía el ejemplo, que de la misma manera que cuando paseamos por el parque no debemos consentir que nadie se lleve a nuestro hijo sólo “porque usted lo ha dejado en la calle” debemos de entender que en internet las cosas funcionan de igual manera. Yo consumo diariamente material que veo a través de internet y cojo fotos que me gustan para uso personal, pero en el momento que lo voy a utilizar para publicar en un entorno público, debo de citar la fuente o pedir permiso a su autor. Es así de simple.

Algún día lo lograremos, pero de momento nos toca denunciar.

¿Qué opináis vosotros sobre este tema?