Ni hace falta mencionar que mis tetas se han convertido en dos carretas y no quiero imaginarme lo que ocurrirá con la temida subida de la leche, pero en mi caso, desde apenas las 12 semanas de gestación, mis pechos ya perdieron el encanto que creía podían llegar a tener.

Purelan

Son varias las personas que me recomendaban el uso de Purelan, que parece ser “mano de santo”, y como la cosa parece que se va a adelantar (en breve os cuento las últimas novedades) he decidido que tenía que prevenir y empezar a hidratar la zona en cuestión.

Así que ni corta ni perezosa le pedí muy amablemente a mi novio que fuera a la farmacia a comprarlo y él, incapaz de recordar el nombre, simplemente se limitó a pedir “la crema para los pezones”. Como buen previsor que es, me compró el bote grande porque sabía que con el pequeño no tendría ni para empezar.
Su precio: 16,75€.

Ayer por la noche la probé y eeeeggggssss… qué queréis que os diga, es asquerosa. Extremadamente pringosa (ni con agua se va) pero ahí seguimos, intentando que la lactancia llegue a ser lo más satisfactoria posible…

¿La habéis probado? Me encantará saber vuestra opinión.