Tras confirmar finalmente que podíamos viajar a Francia con pasaporte sanitario (es necesario consultar las medidas sanitarias vigentes antes de viajar. En el momento de este viaje nosotros tuvimos que mostrarlo en todos los museos y restaurantes), me propuse hacer un viaje de prensa para poder luego compartirlo con vosotros.

Toulouse apareció de la forma más inesperada y leí dos cosas sobre esta ciudad que fueron las me convencieron: primero, que era considerada la capital europea de la aeronáutica y segundo que tenía una Halle de Machines como la que vimos en de Nantes y que tanto nos gustó pero con un Minotauro espectacular. Sabía que eso era más que suficiente para que los niños alucinaran. Y así fue.

Alojamiento en Toulouse con niños: tranquilo, cómodo y familiar

Desde la Oficina de Turismo de Toulouse nos recomendaron alojarnos en el Novotel Toulouse Compans Caffarelli (4*). Un hotel situado en una zona muy tranquila del centro (a 20 minutos caminando de la plaza Capitole).

Nos gustaron varias cosas de este hotel que me gustaría destacar. Por un lado, su ubicación tranquila (está en una plaza interior alejado de tráfico por un lado y un parque que cierra por la noche, por el otro). Así que el descanso, que es para lo que verdaderamente queríamos este alojamiento, está asegurado.

Por otro lado, el hotel cuenta con piscina y parking. Aunque finalmente la piscina no la usamos, es de agradecer poder darse un baño durante los días más calurosos de verano. Y el parking, super necesario para los que viajamos en coche.

El desayuno era super completo, incluso con opciones de panes y bollería sin gluten para Albert. A los niños les encantó especialmente la máquina automática de hacer tortitas y a mí las sartenes individuales para hacer huevos fritos. Croissants de mantequilla y pan francés, queso de cabra… mmm, aún me acuerdo.

Respecto a la habitación, es cierto que al poner los dos plegatines nos quedábamos apenas sin espacio. Así que por decir algo negativo, el tamaño un poco justo si pensáis pasar mucho tiempo en el hotel (no era nuestro caso).
Nos encantó la bienvenida que nos dieron con luces leds volando por la habitación y unos pasatiempos infantiles.

Nuestro itinerario para los 4 días en Toulouse fueron:

Día 1: llegada y visita por el centro de la ciudad de Toulouse.

Día 2: Aeroscopia y Ciudad del Espacio

Día 3: Jardin des Plantes (Museo de Toulouse), L’Envol de Pionniers y La Halle de la Machine

Día 4: Parque japonés y salida hacia Homps (Canal du Midi)

1. Conocer el centro de Toulouse

Lo primero que hicimos al llegar a Toulouse, incluso antes de ir al hotel, fue visitar la oficina de Turismo. Allí recogimos los Pass Tourisme (se pueden comprar online y hay de 24h, 48h y 72h). Es muy práctico si necesitas coger transporte público y para ver algunos museos y monumentos gratis. También incluye descuentos e incluso una visita guiada que hay que reservar con antelación (nosotros no la hicimos porque justo ese día no hacían).

Seguidamente y una vez descargamos las maletas en el hotel, decidimos coger el trenecito turístico para familiarizarnos con la ciudad. Nos costó 5€ por persona con el descuento del Pass Tourisme y el trayecto fue de unos 25 minutos con audioguía en español incluida.

El centro de Toulouse te cautivará por el color de su fachada. Le llaman “La Ciudad Rosa” precisamente por el color de los ladrillos de los edificios. Un color muy especial que adquiere más belleza, si cabe, gracias a los tonos anaranjados que el óxido ferroso va imprimiendo en la piedra con el paso del tiempo. Un espectáculo visual a cualquier hora del día pero especialmente al atardecer y a orillas del río Garona.

No pierdas la oportunidad de ir a ver el atardecer a orillas del río Garona con música de fondo. En la Place de la Daurade hay un parque infantil donde podréis hacer una bonita parada con vistas al otro lado del río, que además ahora en agosto incluye la panorámica de una gran noria que iluminan por la noche. O de pasear por los laterales del Canal du Midi.

2. Museo aeronáutico Aeroscopia (Toulouse)

El día fuerte para nosotros fue el segundo día. Por la mañana, fuimos a visitar el Museo de la Aeroscopia, situado a las afueras de la ciudad. El parking es gratuito y ya desde fuera se pueden observar algunos aviones en el exterior.

Las instalaciones de este museo ofrecen al visitante una experiencia inmersiva que permiten descubrir la historia de la aeronáutica y sus raíces locales y pretende sensibilizar a los jóvenes y fomentarles sobre las profesiones aeronáuticas.

Porque no sólo podrás ver el avión con mayor capacidad de pasajeros del mundo, el Airbus A380 sino lo más importante es que podrás entrar y verlo por dentro.

De las cosas que más impresionaron; la posibilidad de ver un Airbus A300B avión “por dentro”, con el suelo y paredes de cristal que dejaban entrever el amasijo de cables o la bodega, entre otros. Me pareció impresionante.

Tampoco puedes perderte la visita al famoso Concorde, el avión supersónico de pasajeros más rápido del mundo y que forma ya parte de nuestra historia. En el museo tienen expuesto el primero que realizaron, toda una reliquia.

Puedes elegir entre visitar sólo el museo (como hicimos nosotros) o hacer alguna de las visitas a la línea de montaje de Airbus. El precio del museo Aeroscopia es de 14 € la tarifa individual y 11€ la reducida (niños menores de 6 años gratis).

3. La Ciudad del Espacio (Toulouse)

Hacia el mediodía nos dirigimos hacia La Ciudad del Espacio (Cité de l’Espace). Para que os hagáis una idea, se trata de un gran museo/parque temático de la Ciencia pero dedicado en exclusiva a todo lo relacionado con el Espacio. ¡Es una pasada!

Durante la visita, puedes conocer de primera mano cosas tan interesantes como aspectos de la vida cotidiana de los astronautas, visitar el interior de una réplica de la estación soviética Mir. O incluso la posibilidad de sentarte como un tripulante más en el interior de la cápsula Soyuz, utilizada por los rusos en la aventura espacial de 1967.

No te pierdas las proyecciones, en especial la del IMAX en 3D fue la que a mí más me gustó (con posibilidad en casi todas ellas de traducirla al español mediante audioguías que te facilitan a la entrada sin cargo).

Unas de las características de este parque es la gran interactividad y sentido didáctico de las exposiciones, lo que sin duda le convierte en una visita fantástica para las familias.

Por ejemplo, en la zona dedicada a la Luna puedes hacer una simulación de la escasa gravedad que encuentras a la hora de desplazarte andando por su superficie. O por su parte en la de Marte puedes sentir la fuerza del viento, en comparación a cómo lo sentimos en la Tierra.

Encontrarás paneles informativos en español. El precio es de 20€ por adulto y 14,50€ por niño, pero recuerda que con el Pass Tourisme tienes descuento.

4. Jardin des Plantes y Museo de Toulouse

El último de los días completos que teníamos quisimos aprovechar e ir hacia la zona de La Halle de Machines. Así que de camino, paramos primero en el Jardin des Plantes (jardín botánico) para una parada técnica.

La verdad que tenía algunas expectativas debido al que visitamos en Nantes (que nos encantó) así que tengo que admitir que me decepcionó porque aunque es bonito, no tiene gran cosa y el invernadero estaba cerrado. Aún así, los niños disfrutaron ese ratito de parque y bien merece un paseo por sus jardines.

Desde el mismo parque puedes visitar el Museo de Historia de Toulouse, con entrada gratuita con el Pass Tourisme. Nosotros aprovechamos para ver el vestíbulo, que impresiona con el gran elefante, la jirafa y el esqueleto del quetzalcoatlus, el segundo animal volador más grande de la prehistoria colgando del techo. El museo de Toulouse fue el primer museo del mundo en abrir una exposición de prehistoria.

Mi pena es que no nos dio tiempo de verlo en detalle, así que quizás para una próxima ocasión.

5. L’Envol des Pionniers (Toulouse)

​El museo de L’envol des Pionniers cuenta la historia de aquellos pioneros que creyeron en el sueño de volar y unieron sus esfuerzos para conseguirlos. Habla también de la Aeropostal y las dificultades que tuvieron en la época con tan pocos recursos tecnológicos.

En la exposición se pueden ver accesorios de pilotos de la época y maquetas de aviones.

Al no ser un museo tan interactivo, a los peques les aburrió un poco más (después de dejarlo para el final y ver todo lo visto hasta ahora, pues claro, el listón lo teníamos por las nubes). Aún así, el chico que nos atendió se esforzó mucho por hacernos una visita super divertida y en español y lo agradecimos muchísimo. A mí sí me pareció super interesante todo.

Además, coincidió que había una exposición temporal sobre la vida de Antoine Saint Exupéry, el autor de El Principito que también fue uno de esos pilotos pioneros y donde se se pueden ver algunas de sus notas e ilustraciones originales del famoso cuento.

El museo también dispone de un par de actividades con suplemento, una animación a bordo de un Bréguet XIV y la posibilidad de visitar un auténtico vagón postal.

El precio de la entrada es de 8€ adutlos y 5€ niños a partir de 6 ños. Se puede coger también una entrada combinada con La Halle de la Machine (15,50€ adultos y 10,50€ niños). Recuerda que tienes descuentos con el Pass Tourisme.

6. La Halle de la Machine de Toulouse y el Minotauro

Dejamos para el final otro de los momentos estrella de nuestro viaje, la visita de La Halle de la Machine que tanto nos había impresionado en Nantes.

Situado sobre la pista histórica que ha visto despegar a los pioneros de “L’Aéropostale” en L’envol des Pionniers, que os contaba anteriormente, actualmente ha sido rebautizada como “Pista de los Gigantes”, la Halle de la Machine invita a descubrir la escudería de máquinas articuladas que ofrecen un auténtico espectáculo callejero.

Estos misteriosos artilugios hechos de madera y acero tienen mucho que contar gracias a la compañía cómica Le Machine que regalan al visitante una escenografía nueva cada día con sus inventos absurdos pero tan ingeniosos.

A su alrededor, el gran Minotauro, un animal fabricado de acero, madera y cuero que tiene 14 metros de altura y pesa 47 toneladas y que ruge, respira y se enfada.

Además, puede transportar a grupos de 50 personas a su espalda (visitas con reserva previa. El precio combinado de la entrada a la lonja y el paseo en Minotauro es de 17€ adultos y 12,50€ de 13 a 17 años y 9€ de 6 a 12 años). A raíz de la pandemia, por el momento no se puede subir a la araña aunque sí se puede ver en la exposición.

Si te apetece hacer un plan muy original, puedes contratar el desayuno de “Le déjeuner des petites mecaniques” (solo durante los fines de semana), una auténtica experiencia inmersiva de 3 horas donde son los propios maquinistas quien sirven la comida con sus inventos. ¡Las risas están aseguradas!

7. Jardín Japonés y parques infantiles

Y nuestro último plan antes de dejar la ciudad de Toulouse fue darnos otro paseo por el parque colindante a nuestro hotel y el Jardín Japonés. Es un lugar muy tranquilo donde disfrutar de unos momentos de relax y con entrada libre.

Este jardín está situado en el parque de Compans-Caffarelli y sorprende por su exótica belleza. Es un lugar que invita a meditar y descansar. Recuerda todos los jardines de Japón en la ciudad de Kioto que se construyeron entre los siglos XIV y XVI.

Contiene todos los elementos que define a dichos jardines: una puesta en escena del ámbito mineral, vegetal y acuático con sus típicos elementos decorativos.

Hay un jardín seco con una isla Garza, una isla Tortuga y nueve rocas, un lago, un pabellón de té y un jardín con plantas y una cascada seca, paso japonés, una linterna, un puente colorado, una isla del Paraíso, un monte Fuji y las piedras de tres santos.

Y hasta aquí mi breve viaje a Toulouse. Recuerda que también puedes viajar al Sur de Francia en tren de alta velocidad gracias a la línea ferroviaria Renfe-SNCF. Te contaba cómo fue mi experiencia en mi último viaje a Narbonne.

Post en colaboración con la Oficina de Turismo de Toulouse