Durante esta semana, el embrión deja de llamarse así para convertirse en lo que los médicos denominan “período fetal”.
Los órganos de mi bebé ya están formados y ahora deberían empezar a funcionar.

Es curioso porque me siento muy inflada, tanto que no me apetece ponerme ni pantalones porque me aprietan la cintura. Sin embargo, apenas he engordado medio kilo de peso. Me parece sorprendente porque no paro de comer (tengo más hambre que de normal) y he dejado de hacer ejercicio (camino y cojo la bici para ir a trabajar, pero he dejado de ir al gimnasio).

Y lo peor de todo, no me siento muy guapa aunque tengo que decir a mi favor, que tanto mi novio como algunas personas que no he visto recientemente, me han dicho que estoy guapísima. Es aquí cuando no estoy muy segura si se trata de bonitos cumplidos o es en serio. Pero si más no, sube la moral.