El Doomoo Nid es un cojín ergonómico mullidito pensado para ofrecer el máximo confort al bebé recién nacido y muy versátil pudiendo convertirse en hamaca hasta los 6 meses o incluso en un “puf” que soporta hasta 30 kilos de peso (unos 7 años). ¡Y nosotros lo hemos probado!

Como embajadora de Babymoov que me convertí el año pasado, tengo la gran suerte de probar algunos de sus productos para poder explicaros mi humilde opinión y enseñároslos desde mi propia casa. Supongo que ya habéis visto varias fotos de Ares y Goran probando el Doomoo Nid, así que ahora os voy a explicar un poco mejor en qué consiste.

El cojín ya nos llegó montado con el relleno en una bolsa cerrada y desde el primer instante que entró en nuestro salón, fue testeado por todos nosotros. Aunque el uso principal lo ha hecho Goran, ya que ha sido perfecto para él durante sus primeras semanas en las que dormía todo el tiempo (aunque es importante que sepáis que no es recomendable que duerman aquí durante largos periodos de tiempo, solo para cabezaditas o siestas, pero no para toda la noche).

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DoomooNid4El tejido es espectacularmente suave. Los laterales del cojín están fabricados con telas plásticas (como si fuera polipiel), con lo que hace muy fácil su limpieza en caso de que se manche pasando un simple paño mojado.
La parte de arriba es de un tejido ultra sedoso y es extraíble mediante una cremallera lateral que permite sacar la pieza de tela para poder meterla en la lavadora y cuenta con dos fundas: la que viene puesta, con un arnés de seguridad para los recién nacidos (también pueden usarlo los bebés prematuros) y dentro hay otra completamente lisa sin arnés, para cuando el peque ya es mayor y no necesita sujeción.

El material de dentro no he podido verlo pero se palpan unas micro perlas pequeñísimas (son microesferas de poliestireno expandido) que hacen que el cojín se adapte a la forma del cuerpo haciéndolo completamente ergonómico. Vamos, imaginad el gusto de tirarte en una piscina llena de bolitas, la sensación es muy parecida.

Los diseños son una maravilla, a mí personalmente me gustan todos, aunque el mío es “Estrellas azul“.

Su precio es de 119,99 €.

Como curiosidad, también os contaré que este cojín tiene 2 accesorios muy interesantes (yo no tengo ninguno de los dos, así que no los he probado).

– El columpio: es un sistema de balanceo (plegable) que hace que el bebé pueda moverse. En mi caso, por ejemplo, sería básico, ya que a la que empiezan a estar más despiertos, les cuesta más estar tan estáticos (al menos hablo por mis hijos, ambos son mucho de hamaquitas balanceables).

– El arco de juego: para continuar con el entretenimiento una vez vaya creciendo y necesite más estímulos.

Como os decía, Goran ha estado encantado con él durante los primeros meses, ahora ya tira más de hamaquita porque le va demasiado el movimiento. Sin embargo, nos resulta cómodo tenerlo en la habitación porque ahora es Ares quien de vez en cuando se sienta o incluso salta sobre él (aunque su uso no es para eso).

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Si tengo que decir algo desfavorable podría ser su transporte: no es tan pesado (solo 3 kg) como aparatoso (por tamaño) y cuando quería mover el cojín con Goran encima me resultaba un poco incómodo (teniendo en cuenta que Goran es un bebé grandote). Hubiera estado bien tener unas asas especiales, por ejemplo. Aunque la idea es que no lo tengas que trasladar, claro, sino que está contemplado como una pieza estática.

Me parece una idea estupenda para regalar, aunque recuerda que es un elemento que tienes en el suelo y que no puedes plegar y meter debajo del sofá, así que si tienes un piso muy pequeñito, puede que no te resulte tan práctico.

Por lo demás me quedo con su diseño, la calidad de su tejido y su comodidad y lamento no tener un comedor más grande y un Doomo Nid de tamaño adulto, porque de verdad que debe ser tremendo echarse una siesta ahí.

¿Qué os parece este maravilloso cojín? ¿Ya lo conocíais?