Nadar lo que se dice nadar, no nadan. Pero estas clases son altamente recomendables para el desarrollo tanto físico como intelectual del bebé, especialmente en un período tan crítico y decisivo de su vida como es su primer añito.

Éstas son las 10 razones que me han convencido a mí:

1. Fortalece el sistema cardiorrespiratorio
2. Favorece el desarrollo psicomotor gracias a los movimientos tridimensionales
3. Ayuda al sistema inmunológico
4. Favorece el desarrollo de la percepción y la creatividad
5. Desarrolla las habilidades vitales de supervivencia
6. Estimula la capacidad de juego
7. Ayuda a relajarse
8. Refuerza su sensación de seguridad y confianza
9. Mejora y fortalece la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá
10. Refuerza el vínculo de amor y confianza entre la madre y el bebé

También es cierto que en países como Bélgica y Alemania, no recomiendan este tipo de cursos a menores de 1 ó 2 años de edad por otras tantas razones, basadas en la falta de madurez en su sistema inmunológico. Pero la Asociación Española de Pediatría no la desaconseja en absoluto. Así que la decisión acabará siendo favorable o no en función de los padres.

Nosotros empezamos esta semana y por la postura de Ares ya véis que no lo pasó del todo mal. Es verdad que este verano lo habíamos bañado alguna vez en la piscina y creo que eso ha ayudado mucho a que estuviera relajado y contento.
Así que la semana que viene, ¡repetiremos!

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¿Cuál es vuestra opinión sobre la natación para bebés?